
Hace mucho, mucho tiempo, cuando ni siquiera era un tierno adolescente lleno de granos fui al ya desaparecido cine REX de mi pueblo (entonces había tres salas independientes, hoy hay un multicine en un gran centro comercial) a ver una película sólo por su título; Wargames. No sé si el año de estreno en España fue 1983 o 1984, pero como mucho yo tenía 12 años. Y los juegos de guerra, los wargames, los juegos NAC, me tenían sorbido el coco. Vi la película como solíamos hacer entonces, dos veces, aprovechando que era sesión continua y que no había mucha gente. Recuerdo haber visto la película con cierto interés por la trama pero que no satisfizo lo que yo esperaba de tan prometedor título. No era muy consciente de estar viviendo la Guerra Fría, el referéndum de la entrada de España en la OTAN no sería hasta 1986 y la crítica a la Guerra Fria a la amenaza real del armagedón nuclear para mi era secundaria frente a la posibilidad de conocer nuevos y más avanzados wargames. Eran los tiempos del ZX81, del spectrum, y ver a ese muchacho utilizar un ordenador, una computadora y buscar ¿en la red? información sobre wargames era exactamente lo que yo habría echo si hubiera tenido sus medios (Y de hecho fue lo que hice muchoa años más tarde cuando tuve acceso por vez primera a la red; teclear en ¿yahoo?, wargames).

¿Seguimos jugando? Un extraño juego. El único movimiento ganador es no jugar.
La película tiene sus momentos memorables, y una carta del Twilight Struggle por fuerza debería aparecer homenajeando a la película que mezcla el DEFCON (¿sería la primera vez que hoy el termino?), los juegos de mesa (además de los wargames, el tres en raya juega un papel crucial en la historia y el ajedrez es homenajeado de la mejor de las maneras ¿Que hay de una buena partida de ajedrez?
La verdad es que la carta de wargames en el Twilight Struggle es una carta que no gusta a casi nadie, al menos su juego como evento, los 4 puntos de operaciones sí son muy sabrosos. Y es que el jugador que activa el evento da por terminada la partida cediendo 6 puntos de victoria al rival y siempre que el nivel de DEFCON se encuentre en 2. así que cualquier jugador con un +7 en el marcador la jugara automaticamente. Produciendose el anti-climax. Toda la tensión se del juego, de los últimos turnos, es una carta que como más pronto aparece en el turno 8, desaparece y deja un sabor agridulce al ganador. Es como si uno se dijera, -vale he ganado. Pero así no. Creo que a nadie le gusta ganar al Twilight Struggle de esta manera.
No sé cuantos de mi generación vieron la película, ni a cuantos les gustaban los wargames. Pero es una de las películas de la guerra fria, bienintencionada, bien hecha y que sirve para pasar un buen rato sin grandes alardes. Sin saber si se podrá tocar mano del diseño original a mi si me gustaría ver uno diferente de la mano de Devir.





